Se dice que en el ocaso del siglo XX en la ciudad de Bogotá D.C un crepúsculo vespertino frío, lluvioso y tenebroso ya que habían varios relámpagos y truenos. En ese oscuro día a los alrededores de lóbregos de uno de los cinco parques cementerios de la capital, una monja con bolso y paraguas de la cual se desconoce hasta el día de hoy. A que congregación pertenecía; quizás era Vicentina, Paulina, Carmelita o Capuchina.
Se cuenta que la religiosa después de soportar la impetuosa lluvia por maso menos una hora, abordo un taxi y le solicito al taxista que la transportara a una funeraria retirada.
El taxista con mucho carisma y para "romper el hielo" le pregunto "¿Hermanita se mojo mucho?"; a lo que la monja respondió "Esto no es nada para lo que he sufrido y visto por sufrir" El taxista continuo cuestionandola para que le contara un poco de ella y su vocación.
La monja en verso pronto respondió y comento de manera mordaz: "Señor taxista no sea ignorante, la vida de una religiosa es mas que orar, ir a misa, Enseñar y ayudar... Muchas debemos soportar en secreto los abusos carnales de sacerdotes, obispos y semimaricas.. perdón seminaristas..."
A medida que pasaba el tiempo y la monja continuaba contandole acerca de los embarazos en la iglesia, las violaciones, la pederastia, los robos y la falsa guía moral, el taxista continuaba reaccionando horrorizado por todas las cosas que la monja le comentaba... Luego de un rato de conversación el taxista quiso cambiar el tema hablando acerca del mundial de fútbol a lo que la monja le demostró su falta de interés y con un breve comentario dijo: "Le puedo asegurara que la selección va a clasificar, pero luego les va a ir como a los perros en misa"
El taxista sonrió y comento: "Ahora es una moja vidente" jajaaja... Ella comento que estaban por llegar a la funeraria, una densa niebla había atrasado un poco su llegada. Justo antes de llegar a la funeraria la monja le comenta algo al taxista: "Le juro por Dios que compre un billete de lotería con las placas de su taxi. Después que usted vea algo increíble y horrible en un cajón; sera recompensado con oro"
Llegaron a la funeraria y la monja se bajo para conseguir efectivo y le solicito al taxista cuidar de sus pertenencias: el taxista sin desconfiar dijo que la esperaría. Pero pasados diez minutos se preocupo y pidió cupo el un parqueadero adyacente en el cual el encargado anoto la placa. Entro y de manera respetuosa pregunto a los dolientes si habían visto a una monja que entro a pedir efectivo... Los dolientes sorprendidos le comentaron que la única monja era la que estaba en el féretro desde hacia 24 horas.
El taxista temeroso y bastante preocupado se acerco lentamente al féretro... Cual seria la sorpresa cuando vio a la religiosa que había transportado allí muerta en el féretro, de inmediato el taxista se desplomo y fue auxiliado por un encargado del lugar. Como pudo salio y pidió ayuda por radio a sus compañeros de gremio. Casi inmediatamente llegaron a auxiliarlo y en les contó todo y les describió a la monja. Los 2 hombres entraron con cautela y se acercaron al féretro a observar. Cual seria el horror cuando vieron a la mujer que su compañero les describió poco antes y aun peor cuando vieron... como el cadáver de la religiosa abría los ojos y les sonreía macabramente. Los dos hombres salieron espantados y al ir a buscar a su compañero no lo encontraron.
Por coincidencias de la vida el numero ganador de la lotería eran las placas del taxista, con lo que muchos pensaron que había pagado su carrera con unos cientos de millones de pesos... Aunque los taxistas solicitaron mas ayuda a su gremio, por mas que buscaron a su compañero les fue imposible encontrarlo unas semanas después de buscar se enteraron que el nombre, apellido y numero de documento del taxista figuraba en un acta de defunción, y las placas del taxi fueron halladas en una chatarrera , al parecer un año antes hubo un choque donde murieron el taxista, un ex sacerdote y una ex monja que habían salido de un motel.